Cortamos la cebolla en juliana fina de unos 2 mm de grosor aproximadamente. Después separamos las láminas con la mano.
Añadimos zumo de limón y la sal. Mezclamos todo y dejamos reposar unos 10-15 minutos para que la cebolla suelte agua.
Después agregamos las especias, el cilantro fresco picado, guindilla verde picada y la harina de arroz.
Añadimos la harina de garbanzo poco a poco y vamos mezclando con la mano para que forme una masa. Cuando veamos que las láminas de cebolla se pegan entre sí, ya tenemos lista la mezcla. Podemos añadir un poco de agua si nos hace falta.
Ponemos un recipiente con abundante aceite a fuego alto (los recipientes tipo Wok son perfectos para hacer este tipo de fritura). Cuando el aceite esté caliente cogemos pequeñas porciones de la mezcla con la mano, aplastamos un poco con el dedo gordo y dejamos caer suavemente en el aceite. También podemos coger con una cucharada y deslizar con un tenedor al aceite.
Bajamos el fuego a medio y las vamos a freír unos 4-5 minutos. Después les damos la vuelta, subimos el fuego y los doramos de forma uniforme hasta que queden crujientes.
Para acompañar los Onion Bhajis nada mejor que un Chutney verde de cilantro y menta o una Raita de yogur bien fresca. Y si quieres recrear la experiencia india completa: sírvelos con una taza de Chai Masala caliente