Cortamos los mangos en dados pequeños. Rallamos el jengibre. En un mortero machacamos los dientes de ajo y los reservamos.
Ponemos un recipiente al fuego medio-alto con aceite. Cuando el aceite esté caliente añadimos la mostaza en grano.
Cuando empiecen a crepitar agregamos el jengibre rallado y el ajo machacado. Freímos unos segundos y añadimos los trozos de mango.
Añadimos el azúcar, vinagre, sal y copos de chile. Mezclamos todo y dejamos cocer a fuego suave unos 15 minutos aproximadamente o hasta que los mangos estén bien cocinados.
Con una prensa patatas aplastamos los mangos para obtener la textura del chutney.
Probamos la sal. Apagamos el fuego y lo guardamos caliente en un tarro cristal previamente esterilizado. Cerramos bien el tarro, lo ponemos boca abajo y dejamos así durante 12 horas.
Una vez abierto, lo guardamos dentro de la nevera.